<< Lecturas  

 

EL NUEVO SIGLO AMERICANO

Escrito por  ARUNDHATI ROY 
(Publicado en la revista estadounidense  The Nation)
Traducido por   Rafael Norma Méndez

En enero del 2003 miles de nosotros provenientes de todas partes del mundo nos reunimos en  Porto Alegre, Brasil   y declaramos reiteradamente, que  "Otro Mundo es posible."  Unas cuantas miles de millas al norte, en Washington, George W. Bush y sus ayudantes estaban pensando exactamente lo mismo. 

Nuestro proyecto era  el Foro Social Mundial.  

El de ellos, para promover lo que muchos llaman  el Proyecto para el Nuevo Siglo Americano.

En las grandes ciudades de Europa y América, donde hace unos años esto solo podría haber sido murmurado, ahora la gente habla abiertamente del lado bueno del imperialismo y la necesidad de un fuerte imperio para vigilar un mundo sin reglas. Los nuevos misioneros quieren    orden a costa de la justicia. Disciplina a costo de la dignidad. Y dominio a cualquier precio.   Ocasionalmente se nos invita a algunos de nosotros a   "debatir"  el tema sobre plataformas  neutras  proporcionadas por los medios corporativos.  Debatir sobre el imperialismo es un poco como debatir las ventajas y las desventajas  de una violación. ¿Qué podemos nosotros decir? ¿Qué nos lo estamos perdiendo?   

En cualquier caso, el Nuevo Imperialismo ya está sobre nosotros. Es una versión remodelada, racionalizada de lo que supimos nosotros alguna vez. Por primera vez en la historia, un solo imperio con el arsenal de armamento que podría arrasar al mundo en una tarde tiene una hegemonía completa, unipolar, económica y militar. Usa diferentes armas para destruir y abrir diferentes mercados. No hay un país en la tierra del Dios que no esté atrapado en la mira de los proyectiles crucero Americanos y en el talonario de cheques del FMI. Argentina es el modelo  si quieres ser el chico del cartel del capitalismo neoliberal,  Irak lo es, pero de la oveja negra. Pobres de los países que son el valor estratégico del Imperio, o que tengan  "un mercado"  de cualquier tamaño, o una infraestructura que pueda ser privatizada, o Dios no lo quiera, recursos naturales que valgan, como el petróleo, oro, diamantes, cobalto, carbón, etc., deben hacer lo que se les dice, o se convierten en objetivos militares. Aquellos con las más grandes reservas de riquezas naturales son los que están más en riesgo. A menos que rindan sus recursos voluntariamente a la maquinaria corporativa, se fomentará la intranquilidad civil o se librará una guerra.

En esta nueva era del imperio, donde nada es lo que parece ser, los ejecutivos de las compañías preocupadas se les permite influenciar las decisiones de políticas extranjeras. El Centro de Integridad Pública en Washington descubrió que cuando menos nueve de los treinta miembros del Consejo de Políticas de Defensa de la Administración Bush están vinculadas con compañías a quienes se les han otorgado contratos militares por $76,000 millones de dólares entre los años de 2001 y 2002. George Shultz, el ex Secretario d e Estado, era miembro del Comité para la Liberación de Irak.

También está en el Consejo de Directores del Grupo Bechtel. Cuando se le pregunta sobre el conflicto de intereses en el caso de la guerra contra Irak, simplemente contestó,   No sé en que Bechtel se beneficiaría con ello en particular. Pero si hay trabajo que pueda realizarse, Bechtel es el tipo de compañía que podría hacerlo. Peor nadie lo ve como algo de lo que podrías beneficiarte."  En abril de 2003, Bechtel firmó un contrato por $680 millones de dólares para la reconstrucción.

Este brutal proyecto se ha usado una y otra vez en toda Latinoamérica, en África y en Asia Central y en el Sueste Asiático. Ha costado millones de vidas. Sigue sin decir que cada guerra que libra el Imperio se convierte en una  Guerra Justa". Esto se debe en gran parte al rol del medio corporativo. Es importante comprender que el medio corporativo no sólo es partidario del proyecto neoliberal. Ellos    son el proyecto neoliberal. Esta no es una posición moral la que ellos han escogido; es estructural. Es intrínseca de la economía como opera el medio masivo.

La mayoría de las naciones tiene secretos familiares adecuadamente repugnantes. Así que frecuentemente  no es necesario para los medios mentir. Todo está en la edición, lo que se resalta y lo que se ignora.

Digamos por ejemplo, que se escogió a la India como blanco para una guerra   "de superioridad moral.". El hecho de que aproximadamente 80,000 personas hayan sido asesinadas en Kashmir desde 1989, la mayoría de ellas Musulmanas, la mayoría de ellas por las fuerzas de seguridad de la India (haciendo de la mortandad promedio aproximadamente 6,000 por año); el hecho de que en febrero y marzo del 2002 más de 2,000 Musulmanes fueran asesinados en las calles de Gujarat, que las mujeres fueran violadas por pandillas y que los niños fueran quemados vivos y que 150,000 fueran expulsados de sus hogares mientras la policía y la administración miraban y algunas veces participaban activamente; el hecho de que nadie haya sido castigado por estos crímenes y que el gobierno que lo presenciaba fuera reelecto,... todo esto lo convertiría en encabezados perfectos en los periódicos internacionales en la carrera a la guerra.

Lo siguiente que sabemos, es que nuestras ciudades pueden ser demolidas totalmente por los proyectiles crucero, nuestras villas alambradas con alambre afilado, los Soldados estadounidenses patrullarán nuestras calles, y Narendra Modi, Pravin Togadia o cualquiera de nuestros intolerantes populares serán tal como Saddam Hussein, estarán bajo la custodia de los Estados Unidos de América, después de verificarles su cabello para ver que tantos piojos tienen y examinados los empastes de sus muelas en la TV de mayor auditorio.

Pero en tanto como  "nuestros mercados"  estén abiertos, en tanto corporaciones tales como Enron, Bechtel, Halliburton y Arthur Andersen  se les de mano libre para apoderarse de nuestra infraestructura y se nos arrebaten todos nuestros empleos, nuestros líderes democráticamente elegidos"  pueden  borrar sin temor alguno  las líneas entre democracia, mayoriteo y fascismo.   

La acobardada buena disposición de nuestro gobierno para abandonar la orgullosa tradición de la India de   no estar alineado,  su apresuramiento por luchar a su manera para encabezar la fila de   los Completamente Alineados,  (la frase de moda es ahora   "aliado natural;"  India e Israel son  [ aliados naturales"),  le ha dado paso para convertirse en un régimen opresivo sin comprometer su legitimidad.

Las víctimas de un gobierno no son tan solo aquellos a quienes mata o encarcela. Aquellos que son desplazados o desposeídos y sentenciados a un curso de vida de privaciones y de inanición deben también considerarse. Millones de personas han sido desposeídas por proyectos de  " desarrollo" . En los últimos cincuenta y cinco años, grandes presas han desplazado entre 33 y 55 millones en la India. Ellos no tienen recursos para la justicia. En los dos años pasados, ha habido una serie de incidentes en los cuales la policía ha abierto fuego sobre manifestantes pacíficos, la mayoría de ellos Adivasi y Dalit. Cuando se trata de los pobres, y en particular las comunidades Dalit y Adivasi, se les asesina por usurpar los bosques, y se les mata cuando están tratando de proteger los bosques de la usurpación por presas, minas, plantas de acero y demás proyectos de  "desarrollo" . En casi cada ejemplo en el que la policía abre fuego, la estrategia del gobierno ha sido que los disparos fueron provocados por un acto de violencia. Aquellos a quienes se les ha disparado, inmediatamente se les denomina militantes".

A través de todo el país, miles de personas inocentes, incluyendo menores de edad,  han sido arrestados bajo la ley de Prevención del Terrorismo   y se les retiene en la cárcel indefinidamente, sin juicio alguno. En la era de la globalización corporativa, la pobreza es un crimen. Protestar en contra de un mayor empobrecimiento es terrorismo.    Y ahora nuestra Suprema Corte dice  que ir a la huelga es un crimen. Criticar a la Corte es también un crimen, por supuesto.  Están cerrando las salidas.   

Como el Imperialismo de antaño, el Nuevo Imperialismo confía en el éxito de una red de agentes; elites locales corruptas que sirven al imperio. Todos nosotros conocemos la sórdida historia de Enron en la India. El entonces gobierno Maharashtra firmó un acuerdo de compra de energía que le dio a Enron utilidades que importaban el 60 % del presupuesto de desarrollo rural entero de la India.   ¡Una sola compañía Americana se le garantizaron ganancias equivalentes a los fondos para el desarrollo de infraestructura para aproximadamente 500 millones de personas!  

A diferencia de los viejos tiempos, los Nuevos Imperialistas no requieren recorrer penosamente los trópicos arriesgándose a contraer malaria o diarrea o una temprana muerte. El nuevo imperialismo puede conducirse por correo electrónico. El vulgar racismo del Viejo Imperialismo está pasado de moda. La piedra angular del Nuevo Imperio es el Nuevo Racismo.  

La mejor alegoría del Nuevo Racismo es la tradición de   "el perdón del guajolote"  [en el Día de Acción de Gracias ] de los Estados Unidos de América. Cada año desde 1947, la Federación Nacional de Pavos ha presentado un guajolote al Presidente de loso Estados Unidos de América en el día de Acción de Gracias. Cada año, en un espectáculo de magnanimidad ceremonial, el Presidente libra a esa ave en particular (y por supuesto,   se come otra).   Después de recibir el perdón presidencial, el escogido se envía a  un Parque del Recipiente de Horneo  en Virginia para que viva allí el resto de sus días. El resto de los 50 millones de pavos criados para el día de acción de Gracias son masacrados y comidos el Día de Acción de Gracias. Con  Agra Foods,  la compañía que ha Ganado el contrato del Pavo Presidencial, dice que entrena a los afortunados pájaros para que sean sociables, para que interactúen con los dignatarios, con los escolapios y con la prensa. (¡Pronto hasta a lo mejor  ¡ hablan ingles!! )

Eso es como funciona el Nuevo Racismo en la era Corporativa. Unos cuantos guajolotes cuidadosamente criados; las elites locales de diversos países, una comunidad de acaudalados inmigrantes, banqueros inversionistas, los ocasionales Collin Powell o Condoleezza Rice, algunos cantantes, algunos escritores (como yo... comprenderé), se les da la absolución y pasan al  Parque del Recipiente de Horneo.  Los millones de personas remanentes, pierden sus empleos, se les desaloja de sus hogares, se les cortan sus conexiones de agua y electricidad, y finalmente mueren de VIDH. Básicamente son para el caldero. Pero los Cuates Afortunados en  el Parque del Recipiente de Horneo  viven muy a gusto.

Algunos de ellos hasta trabajan para el FMI y la OMC; ¿De modo que quién podrá acusar a esas organizaciones de estar en contra de los guajolotes? Algunos sirven como miembros del consejo de Selección de Pavos , de modo que ¿quién puede e decir que se está en contra del Día de Acción de Gracias?

¡Ellos participan en la festividad! ¿Quiénes pueden decir que los pobres son globalifóbicos ¿Qué hay una estampida hacia el Parque del Recipiente de Horneo. Así, ¿que importa si la mayoría fallece en el intento?

Como parte del proyecto del Nuevo Racismo también tenemos el Nuevo Genocidio. En esta era de interdependencia económica, el Nuevo Genocidio puede facilitarse [por medio de] sanciones económicas. El Nuevo Genocidio significa crear las condiciones que conduzcan a la muerte de las masas sin tener ni siquiera que ir a matar a los pueblos. Denis Halliday, quien era una coordinadora humanitaria de las Naciones Unidas en Irak entre 1997 y 1998 (después de lo cual renunció con disgusto), usó el término GENOCIDIO para describir las sanciones contra Irak. En Irak las sanciones sobrepasaron los mejores esfuerzos de Saddam Hussein, al reclamar más de medio millón de muertes infantiles.

En la nueva era, el  apartheid   como política formal es anticuado e innecesario. Los instrumentos internacionales de comercio y finanzas supervisan un sistema complejo de leyes comerciales multilaterales y de acuerdos financieros que mantienen a los pobres en sus tribus de cualquier forma. Su propósito entero es institucionalizar la inequidad.  ¿Para que más serían el cobro de 20 veces mas de impuestos de parte de los Estados Unidos de América, por una prenda hecha por un fabricante de Bangladesh, que lo que le cobrarían a una prenda hecha en la Gran Bretaña? ¿Porqué será que en los países que cultivan el cacao, como Costa de Marfil y Gana se les saca del mercado si intentan hacerlo chocolate? ¿Por qué será que los países que cultivan  el 90% del cacao mundial producen solamente el 5% de la producción mundial de chocolate?  ¿Porqué será que en los países ricos que  gastan más de $1,000 millones de dólares al día en subsidios para sus agricultores demandan de los países pobres como la India que retiren todos los subsidios agrícolas, incluyendo la electricidad subsidiada. ¿ Porqué más sería que después de haber saqueado con regímenes colonizadores durante más de un siglo, las antiguas colonias están ahogadas en deudas con aquellos mismos regímenes y les tienen que volver a pagar aproximadamente  $382 ,000 millones al año?  

Por todas estas razones, el descarrilamiento de los acuerdos comerciales en Cancún era crucial para todos nosotros. a pesar de que nuestros gobiernos intentan llevarse el crédito, sabemos bien que fue el resultado de años de lucha de millones de gente en muchísimos países. Lo que nos enseñó Cancún a nosotros es que con el objeto de inflingir un verdadero daño y forzar un cambio radical, es vital hacer alianzas internacionales para los movimientos locales. De Cancún aprendimos la importancia de globalizar la resistencia.

Ninguna nación individual puede ponerse en pie contra el proyecto de globalización por si sola. Una y otra vez vemos como cuando se trata del proyecto neoliberal, los héroes de muestro tiempo repentinamente son anulados. Hombres extraordinarios, carismáticos gigantes de la oposición, cuando toman el poder y se convierten en la cabeza de estado, se vuelven impotentes en el escenario global. Estoy pensando aquí en el presidente Lula de Brasil. Lula era el héroe del Foro Social Mundial el año pasado. Este año está muy ocupado en implementar las directrices del FMI, reduciendo los beneficios de pensión y purgando a los radicales del Partido de los Trabajadores. También estoy pensando en el ex presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela. En dos años después de tomar el puesto en 1994, su gobierno se hincó con apenas una advertencia del Dios del Mercado. Instituyó un programa masivo de privatización y de ajustes estructurales que ha dejado a millones de personas sin hogar, sin trabajo sin agua y sin electricidad.

¿Por qué sucede esto? Tiene poco sentido golpearnos el pecho y sentirnos traicionados. Lula y Mandela son, a todas luces, personas magníficas. Pero en el momento en el que cruzan el piso de la oposición al gobierno, se vuelve rehén de un espectro enorme de amenazas, los más malévolos entre ellos, la amenaza del retiro de capitales, el cual puede destruir a un gobierno de la noche a la mañana. Para imaginarse que el carisma personal de un líder y su curriculum vitae de lucha abollara al cartel corporativo es no tener la mínima comprensión de cómo opera el capitalismo o para tal caso, cómo funciona el poder. Los cambios radicales no pueden negociarse mediante los gobiernos; sólo pueden cumplirse por los pueblos.

En el Foro Social Mundial algunas de las mentes más renombradas del mundo se reúnen para intercambiar ideas de lo que está pasando alrededor de todos nosotros. Estas conversaciones refinan nuestra visión de la clase de mundo por la que nosotros estamos peleando. Es un proceso vital que no debe socavarse. No obstante, si todas nuestras energías se desvían en este proceso con el costo de acción política real, entonces el Foro Social Mundial que ha jugado un papel tan crucial en el movimiento por la justicia global, corre el riesgo de convertirse en un activo para nuestros enemigos.

Las estrategias de resistencia es lo que tenemos que discutir urgentemente. Requerimos apuntar a objetivos reales, batallas reales sueldos e infligir un daño real. La marcha de sal de Gandhi no era tan solo un teatro político. Cuando en un simple acto de reto, miles de Indús marcharon al mar e hicieron su propia sal, quebraron las leyes impositivas sobre la sal. Era un golpe directo al apuntalamiento económico del Imperio Británico. Fue real. Aun cuando nuestro movimiento ha ganado algunas batallas importantes, no debemos permitir que la resistencia no violenta se atrofie en un teatro político, para sentirnos bien y sin eficiencia. Es un arma muy preciosa que debemos constantemente poner al punto y volver a imaginar. No se puede permitir que se convierta en un mero espectáculo, en una oportunidad fotográfica para los medios.  

Era maravilloso que el 15 de febrero del año pasado, en una exhibición espectacular de moral pública, 10 millones de personas en los cinco continentes marcharan en contra de la guerra contra Irak. Fue estupendo, pero no fue suficiente. El 15 de febrero era un fin de semana. Nadie tenía mucho que perder como en un día de trabajo. Las protestas en días no laborales, no detienen a las guerras: eso hasta George Bush lo sabe. La confianza con la que él desatendió la abrumadora opinión pública debe ser una lección para todos nosotros. Bush cree que Irak puede ocuparse y colonizarse como ha hecho con Afganistán, como el Tibet ha sido, como Chechenia también, y como Timor del Este fue alguna vez, y cómo lo es Palestina.

Piensa que todo lo que tiene que hacer es ponerse en cuclillas y esperar hasta que una crisis impulsada por los medios, haya llegado hasta el hueso, la tire y siga adelante. Pronto el cadáver se quita las gráficas del mejor vendedor, y todos nosotros, gente ultrajada perderemos el entusiasmo, O al menos eso espera él.

Este movimiento de nosotros requiere de una victoria importante, global. No es suficiente tener la razón. Algunas veces, aunque sea para probar nuestra resolución, es importante ganar algo. Con el objeto de ganar algo, necesitamos estar de acuerdo en algo. Ese algo no necesita ser una ideología global preordenada en la que forzamos nuestros deliciosamente sectarios y discutidores. No requiere ser una incuestionable lealtad a una u otra forma de resistencia para la exclusión de todo lo demás. Podría ser una agenda mínima.

Si todos nosotros en verdad estamos contra el imperialismo y contra el proyecto de neoliberalismo, volteemos entonces nuestra vista sobre Irak. Irak es la inevitable culminación de ambos. Muchos de los activistas contra la guerra se han retirado en confusión desde la captura de Saddam Hussein.

¿No es un mundo mejor sin Saddam Hussein? Preguntan tímidamente ellos.

Veamos esto de una vez por todas. Para aplaudir la captura del Ejército Estadounidense de Saddam Hussein, y por lo tanto, justificar en retrospectiva su invasión y ocupación de Irak, es como deificar a Jack el descuartizador por destripar al Estrangulador de Boston. Y que después de una sociedad de un cuarto de siglo en la cual el descuartizar y estrangular era una empresa conjunta. Es un pelito  de los de casa.  Son socios del negocio que se desplomó debido a un trato sucio. Jack es el Presidente del Consejo de Administración

Así que si estamos contra el imperialismo, ¿Debemos estar de acuerdo en que estamos contra la ocupación de los Estados Unidos de América y que creemos que deben retirarse de Irak y pagar la reparaciones al pueblo Iraquí por los daños que la guerra les ha inflingido?

¿Cómo empezamos a montar nuestra resistencia? Empecemos con algo verdaderamente pequeño. El tema no es acerca del   apoyo   a la resistencia en Irak contra la ocupación ni discutir en qué constituye exactamente la resistencia. (¿Son ellos los viejos asesinos Baahtistas, son ellos fundamentalistas Islámicos?)

Nos hemos   convertido  en la resistencia global a la ocupación.

Nuestra resistencia tiene que empezar con el rechazo a aceptar la legitimidad de la ocupación estadounidense en Irak. Esto significa actuar para hacer materialmente imposible al Imperio el logro de sus metas. Significa que los soldados deben rehusarse a luchar, los reservistas deben rehusarse a servir, los trabajadores debe rehusarse a cargar las naves y los aviones con armas. Ciertamente significa que en países como la India y Paquistán debemos bloquear los planes de gobierno estadounidense para tener soldados Indús y Paquistaníes enviados a Irak para limpiar después de ellos  

Sugiero que optemos por algunos medios que dos de las principales corporaciones que están obteniendo utilidades a partir de la destrucción de Irak. Podíamos entonces enlistar cada proyecto en el que están involucradas. Podríamos localizar sus oficinas en cada ciudad y en cada país a través del mundo. Nosotros podríamos ir tras ellos. Podríamos hacerlos cerrar. Es cosa de traer nuestra experiencia y sabiduría colectiva de luchas anteriores para referirse a un solo objetivo. Es cuestión del deseo de ganar.  

El Proyecto para un Nuevo Siglo Americano busca perpetuar la inequidad y establecer la hegemonía Americana a cualquier costo, aún cuando sea apocalíptica. El Foro Social Mundial demanda justicia y supervivencia.

Por estas razones debemos considerarnos en Guerra.